Hoy fue la celebración del día de San Juan, centro de las celebraciones que se viven en la ciudad desde el jueves pasado, y yo comprobé con tristeza que las Fiestas ya no son como las recordaba.
El Ayuntamiento, quizá en un afán por disminuir el caos vehicular que ocasionan estas fiestas en la zona de la Presa o por presumir las remodelaciones de la Ex-Estación del Ferrocarril, decidió descentralizar la celebración. Se anunció que los juegos mecánicos, así como una exposición ganadera, estarían acomodados en la dicha ex-estación y que el desfile terminaría también en ese lugar. Y así fue, solo que el desfile terminó sin ningún aspaviento en un lugar donde la fiesta estaba totalmente apagada.
Afortunadamente, a pesar de todo, se montaron varios juegos mecánicos en la Presa de la Olla y ésta estuvo rodeada de puestitos donde se vendía de todo: desde ropa y zapatos hasta antojitos y bebidas refrescantes. El día estuvo soleado a pesar de Andrés y los asistentes gozamos de un rato agradable sentados en el jardín, a la sombra de los árboles. Por supuesto todo dentro de un ambiente de proselitismo político.
El desfile comenzó después de las 10 horas en el Jardín Embajadoras. Cabe resaltar, para los que no sepan, que para este desfile se convoca a la población en general a elaborar sus carros alegóricos y se hace un concurso con premio en efectivo. No supe donde fue el concurso ni quien ganó, pero creo que falto difusión y por eso el contingente estuvo formado por tan solo unos 8 carros.
Mi favorito fue el carro de los juguetes (como yo lo bauticé) donde varios niños y jóvenes estaban disfrazados de alebrijes, muñecas y soldaditos e iban cantando rondas infantiles como Pinpón, La víbora de la mar y hasta el Ilarie de Xuxa. Además el carro mismo iba decorado con juguetes.
Otro carro que llamó mi atención fue el de los doctores de la risa, que llevaban un muñeco de peluche gigante en el carro y muchos niños, todos con narices rojas. También estuvo la gente de la Gran Hermandad Medieval amenizando el evento con sus banderas y sus gaitas. Y por supuesto no faltó el Conde de San Sebastián, Juan José Prado y Viramontes, reconocido personaje guanajuatense que coordina tanto a los doctores de la risa como a los de la hermandad. También estuvo un grupo de teatro llamado "Dragones Místicos" todos vestidos de negro y plata, y sospecho que también tengan que ver con el Conde.
Además desfilaron algunos Boy Scouts y otros carros promocionando una mueblería y un taller mecánico.
En resumen, la fiesta no estuvo mal, pero le faltó esa chispa que todo el pueblo guanajuatense deberíamos reavivar.

Comentar :
Publicar un comentario