
Gran diferencia: en el original Sinatra, Martin, Davis Jr, y McLaine utilizaron de pretexto la cinta para una gran juerga en Las Vegas (como si lo necesitaran). Clooney, Pitt, Damon, y sus alegres compadres lucen esta comedia de superlujo como real diversión para adultos. Y Clooney aún coquetea con la Roberts. Más sentido de profundidad gracias a la dirección de Steven Soderbergh.
“¡Ustedes, maniacos, lo estropearon todo, ah! malditos!”, gritaba el siempre falso pero efectivo Charlton Heston al final del film, donde los restos de la Estatua de la Libertad nos dice que no hemos salido de los EUA. Tim Burton, monísimo para este tipo de historias (eche un ojo a su más reciente Sweeney Todd) no dio con el tono, y ni Marky Mark ni los fantásticos e innecesarios efectos pudieron superar a la primera.
Reciente de su clásico moderno, Jerry Mcguire, Cameron Crowe tomó el incisivo guión de Alejandro Amenábar para hacer lucir a su cuate-megaestrella Tom Cruise, actuando con Cameron Diaz y Penélope Cruz repitiendo su rol del original. Pretenciosa, incomprensible y condescendiente. Aunque, como todo lo de Crowe, posea un gran soundtrack.
Pierce Brosnan produce y actúa en el rol que nos sedujo de Steve McQueen, pero Renee Russo como la acerada detective de robos de altura, que puede o no estar involucrada en el robo de un Matisse del Museo Metropolitano de Arte, es una revelación como mujer dura y vulnerable, con un ojo para las obras maestras como para señores como nuestro cuate Pierce. Y además Faye Dunaway, la dama joven del original, es la siquiatra que dice sus verdades al tal Crown.
Tache: Un Ángel Enamorado/City of Angels (1998)
Gus Van Sant es bueno con lo suyo (Mente Indomable, Elefante, Milk), pero toma un clásico de clásicos, el film que define e inicia el gótico género “slasher” con miles de malas imitaciones, y uno de los más inspirados del maestro Alfred Hitchcock, lo refritea –absurdamente-- toma por toma, y al final uno grita… ¡corten la proyección!. Lástima del talento de Vince Vaughn, Julianne Moore, Viggo Mortensen.
El triángulo amoroso de Humphrey Bogart/William Holden/Audrey Hepburn lo reproyecta sin vida el BUEN Sydney Pollack, olvidando que es un clásico del GRAN Billy Wilder, con Harrison Ford/Greg Kinnear y la sobrevalorada Julia Ormond. Ford, buen actor, luce tan aburrido como nosotros.Espera la tercera parte de la serie el próximo domingo.

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