cine@cafeygalletas.com(Ya mero acabamos)
Mona Lisa ¿sería la misma firmada Picasso?, ¿qué tal si Frida hace “La última cena”, ¿habrían sido las obras de arte que son? La mayoría de veces, con obvias excepciones, nos quedamos con el original.En México hay intentos de rehacer o refritear ciertos éxitos, dos de ellos clásicos: Pueblerina (Emilio Fernández, 1948), y Espaldas Mojadas, de Alejandro Galindo (´53), que ganó el Ariel de dirección y uno especial como “película de mayor interés nacional”, ya que es una visión acertada y acerada del problema de los indocumentados. En ´77 el mismo gran cineasta se auto-refriteó con Mojados, y le salió pasada por agua.
El mismo año el “Indio” rehizo con México Norte su clásico Pueblerina, y se norteó. El año pasado intentaron con Hasta el Viento Tiene Miedo, que en ´67 dio cierto prestigio a Carlos Enrique Taboada, aunque ambas son apenas una ráfaga de buen film.
Sigamos con títulos internacionales, que también son fusilables y a veces resultan para enviar al nuevo perpetrador al paredón.
Paloma: El Padre de la Novia (1991)
Original: Father of the Bride (1950)
Steve Martin no tiene el rango de Spencer Tracy, y como no intenta fusilárselo el film luce fresco. Además, su “papá”, confundido y apanicado por los enormes costos de la boda de su amada escuincla, son tan sintomáticos en los 90s como el de Spencer fue en los 50s.
Paloma: Cabo del Miedo (1991)
Original: Cape Fear (1962)
Martin Scorsese conservó las mejores partes del perturbador original, incluyendo la partitura de ´encuérame el chino´ de Bernard Herrmann (colaborador de Hitchcock). El vengativo Max Cady que hace De Niro nos lleva a sitios más seriamente torcidos. La aparentemente ingenua (y amenazadita) Juliette Lewis le chupa el dedo en una escena de antología.
Paloma: La Mosca (1986)
Original: The Fly (1958)
El director David Cronenberg detectó el terror en la tragedia del científico (Jeff Goldblum) que muta en insecto tras un experimento desastrozo. Los efectos visuales son más risibles (y asquerosos) que horribles.
Tache: El Cantante de Jazz (1980)
Original: The Jazz Singer (1927)
Un estupendo cantautor en la cumbre de su arte, Neil Diamond, tuvo el castigo a su delirio de grandeza al refritearse el primer “todo hablado, todo cantado” de la historia, sobre el hijo del Rabino que quiere ser cantante y que inmortalizó a Al Jolson 53 años antes. Melodrama con todas las notas equivocadas.
Paloma: El Cielo Puede Esperar/Heaven Can Wait (1978)
Original: Here Comes Mr. Jordan (1941)
Warren Beatty quiso a Muhammad Ali para esta comedia romántica sobre un atleta que muere antes de tiempo por error de un ángel; pero lo hizo él a perfección, y se convierte en el primer director-productor-guionista-estrella en ser nominado en cada una de estas categorías. (En 2001 Chris Rock, hizo un tercer refrito, De Vuelta a la Tierra, con resultado inversamente proporcional.)
Paloma: La Invasión de los Usurpadores de Cuerpos (1978)
Original: Invasion of the Body Snatchers (1956)
Despojada de su paranoia post-Guerra Fría, el suspenso de Philip Kaufmann sobre gente-planta de otro espacio subrepticiamente remplazando seres humanos, es un show de horror deleitable, lleno de lo que hace a un buen thriller de terror.
Tache: King Kong (1976)
Original: King Kong (1933)
Que mi amada Jessica Lange se haya recuperado de esto, hecho una carrera y ganado dos Oscar, indica su gran talento, uno que no parecía tener (excepto gran belleza) o mostrar en esta mala parodia del hermoso clásico de 1933. El que siguió en ´06 por Mr. Hobbitt mismo (a) Peter Jackson, con todo y una estupenda Naomi Watts y excesos resultó mejor pero ni cerquita así del primero.
Paloma: Los Siete Magníficos (1960)
Original: Los Siete Samurai (1931)
Yul Brynner, Steve McQueen, Charles Bronson y compas, defienden un indefenso pueblecito mexicano ante el vicioso ataque de bandidos, con la excitante partitura de Elmer Bernstein (ya sabe, la del comercial de Marlboro). No se acerca a la pieza maestra de Akira Kurosawa, pero es sin duda una andanada de entretenimiento.
Paloma: El Halcón Maltés (1941)
Original: The Maltese Falcon (1931)
La adaptación del director John Huston a la novela de Dashiell Hammett es un triunfo de narrativa y actuación. El retrato icónico de Humphrey Bogart como el endurecido detective privado Sam Spade puso la muestra a todos los actores futuros en este tipo de rol.
Y tan tán.
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